¿África Ruge?

¿África ruge?

Pasó mucho tiempo desde que aquel jugador de Zaire, enojado por la demora de los brasileños en rematar un tiro libre, salió de la barrera y pateó la pelota lejos. Su equipo perdió los tres partidos disputados en Alemania 74, se llevó 14 goles y no marcó ninguno. Hoy, los equipos africanos no reciben esas goleadas y son altamente competitivos. Sus jugadores tienen depurada técnica y físicos privilegiados. Casi todos militan en clubes europeos, por lo cual tienen suficiente roce internacional. Y la contratación de entrenadores extranjeros, en general europeos, les aportó estrategia y táctica. Todo eso, sin embargo, no se tradujo hasta ahora en un gran equipo. Y no han conseguido avanzar nunca a las semifinales de una Copa del Mundo.
Los pronósticos de una gran campaña africana se van postergando, mundial a mundial.  Lo más cerca que estuvieron fue con Ghana en 2010, esperanza que como bien se sabe se desvaneció en el penal que Gyan estrelló en el travesaño de Muslera.
Pese a todo su avance, siguen cometiendo errores defensivos. Tampoco alcanzan regularidad. Prometen mucho y después no cumplen. Y caen frecuentemente en crisis internas, por malos manejos de sus federaciones, reclamos económicos y ahora, incluso, por casos de corrupción, como el que se sospecha en Camerún.