Godín, el nuevo líder

Con Diego Lugano lesionado y fuera del equipo, Uruguay tiene otro capitán y otro líder con Diego Godín. Está muy gastado decir que ambos forman una dupla forjada en mil batallas, pero su imagen en tantos partidos de Sudáfrica, la Copa América y las eliminatorias nos remite a las viejas películas de espadachines: los dos Diegos, espalda contra espalda, lanzando estocadas ante oleadas de enemigos que llegan con aviesas intenciones.

A diferencia de Lugano, que escribe cartas con arengas a sus compañeros y graba videos de motivación, Godín mantiene un perfil bajo y un liderazgo silencioso. Cuando faltaban menos de diez minutos en Natal, se elevó sobre una maraña de piernas, brazos y cabezas para mandar a la red la pelota. Pero al contarlo mantuvo los pies sobre la tierra: “No sé si le pegué con la oreja, el hombro, la nuca o la espalda, pero lo importante es que entró”. Algo parecido hizo contra Barcelona, hace algo más de un mes, y le dio el título de la Liga al Atlético Madrid. Y en una acción similar logró otro gol que hasta los descuentos valía la Champions League para su club.
La zaga Lugano-Godín se estrenó en aquel amistoso ante Inglaterra en 2006, cuando la Selección uruguaya estaba lejos de ser lo que es hoy. El paso de los años desarmará esta dupla, pero ya está llegando otra: Giménez-Godín. Y algún día podrá escribirse: “Giménez, el nuevo líder”.