Federico Stahl, el nombre que reencarna en diferentes cuerpos, voces, personalidades, profesiones, biografías, en cada novela de Ramiro Sanchiz, es también narrador y protagonista de El orden del mundo, Primer Premio Nacional de Literatura 2016.

Ahora Federico Stahl es un experto en aviación y trabaja en la ambiciosa colección de Andrew McCrausen, un viejo piloto de combate millonario y empecinado en conseguir aeronaves soviéticas de la Guerra Fría — particularmente un modelo en extinción: el MiG-25. Es en medio de esa búsqueda que Stahl naufraga en el Atlántico Norte y desemboca en una isla formada por la basura del mundo.

“La idea de que existiera un lugar habitado por grandes algas y galeones empantanados desde hacía siglos me resultaba especialmente atrayente, y supongo que se fundía en mi imaginación con aquellos parajes desconocidos o incognoscibles del fondo marino, acaso porque para mí la superficie oceánica cubierta por algas era una manera más de cargar de misterio al mundo, de ocultar aquellos abismos o de garantizar la continuidad, desde el fondo hasta la superficie, de las maravillas”, dice el narrador.


FUENTE: Búsqueda