Juan González Urtiaga – Colección Investigación

El circo criollo se revistió de una popularidad que marcariìa un destino mítico en la historia del teatro uruguayo.
Su carácter trashumante daba la oportunidad a que recorriera todo el paiìs con sus espectáculos y a que se instalara en lugares muchas veces inhóspitos, donde jamás había llegado una compañía teatral. Y en ese recorrer, tal vez ignorándolo, cumplía con una doble misión: cultural y social. Encontró una identificación con el pueblo, por el imán tremendo de una temática simple, que tanto llegaba al trabajador rural, carente de conocimientos literarios, como al pueblerino algo más acostumbrado a este tipo de manifestaciones. Al difundir el teatro, difundía autores, esclarecía de alguna manera el significado de las obras. Mostraba nuestros héroes, nuestra historia popular y hasta nuestras leyendas.




