“El mejor gobernante es el que puede perder”

El doctor en Ciencias Sociales, docente e investigador Adolfo Garcé disertó sobre las fortalezas y debilidades de la democracia uruguaya, en una actividad que generó un fluido intercambio de reflexiones.
Publicado el jueves 10 de setiembre de 2015 / Autor: Mónica Viera *
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La era progesista. Hacia un nuevo modelo de desarrollo. Tercer acto - de Adolfo Garcé y Jaime YafféBajo el nombre “De lejos y de cerca: desafíos de la democracia uruguaya”, el especialista en Ciencias Políticas hizo un repaso por la historia del sistema político hasta la actualidad, en un encuentro con estudiantes y docentes de Comunicación y público externo invitado, que se llevó a cabo el 2 de setiembre en el Auditorio de la Facultad de Comunicación y Diseño.

Destacó particularmente la valoración de la democracia uruguaya a nivel mundial y citó como ejemplo el informe de The Economist Intelligence Unit (EUI) elaborado para la BBC, en el cual se sitúa a Uruguay en el primer lugar en la categoría “democracia plena” en la región.

Hizo hincapié en el hecho de que “solo del 10 a 12% de la población mundial vive en democracias plenas”. E incluso agrego que “en América Latina hay solo dos: Costa Rica y Uruguay”.

En ese sentido recordó que la construcción de la democracia es muy reciente. “Está en pañales”, dijo. “Todavía estamos tratando de vivir en libertad y tratando de autogobernarnos y nos va bastante mal a los seres humanos con este experimento de la democracia”, expresó.

Volviendo a la situación de Uruguay, insistió en que es muy buena la valoración que se tiene de los partidos políticos locales, considerados los más serios en los rankings internacionales. El país es valorado también como el más transparente de América Latina. Pero más allá de estas visiones tan alentadoras, el sociólogo alertó sobre lo perjudicial que puede resultar hablar solo de lo bueno. Aseguró que se corre el riesgo de que a los uruguayos les pase lo mismo que hace 50 años: “un Uruguay que se la creyó”, según Garcé.

Para ejemplificar citó una frase que vio hace algunos años en un viejo libro de Arias: “no solo tenemos la Atenas del Plata, tenemos a Vaz Ferreira, que es el Sócrates”.

“Nos faltó capacidad crítica”. Es así que “la generación de mis padres no se imaginaba que podía haber dictadura en este país”, confesó. Por ello, explicó, es necesario ver los problemas.

Entre las dificultades actuales mencionó que si bien en la democracia a nivel nacional “nos va bien”, a nivel departamental es “pésima”.

Enfatizó que hay problemas serios allí y se preguntó: ¿quién los controla?

También dijo que hay problemas en la calidad de las políticas públicas históricamente, que el parlamento uruguayo “tiene pobreza técnica”, y que solo el 11 o 12% del Parlamento está integrado por mujeres, cuando este sector representa más del 50% de la población.

En el análisis final se mostró nuevamente entusiasta al subrayar que “Uruguay ha avanzado hacia un presidencialismo mejor que los de la región. Es de los pocos países que logró dispersar el poder. Aristóteles decía hay que dividirlo; si todos tienen una parte del poder se genera paz y estabilidad política”.

Garcé aseveró que “Uruguay crea presidentes frágiles”, pero lejos de parecerle negativo “el mejor gobernante es el que puede perder”, sentenció.