Susana Cabrera no es judía, su mirada del holocausto tampoco lo es. En El vuelo de las cenizas, novela elaborada en más de 35 años,extrema el poder de su literatura para implantarnos las vivencias de los hombres y mujeres en ese «instinto perverso».Max Brandt, alemán criado amorosamente por judíos, cobarde y lúcido, será con su oficio de fotógrafo quien revele y testifique con sus palabras e imágenes la profundidad del desastre de su familia, en su entorno; nos contará de las opciones irrevocables que van tomando judíos y alemanes; descubrirá los inesperados gestos de la resistencia a nivel personal que permiten mantener la dignidad humana. Un bastón obsequiado por Vivaldi, el genial músico a un ancestro de la familia Max, se transformará en el símbolo, pasando de mano en mano, de las pequeñas tradiciones que hacen a la gesta de la humanidad.
Susana Cabrera
Fallecida en 2021, la escritora uruguaya Susana Cabrera nació en Montevideo y vivió casi toda su vida en Tacuarembó. Solo después de retirarse de la enseñanza —de filosofía y psicología— se dedicó de lleno a su pasión: escribir. En la colección Ñ de Fin de Siglo ha publicado Los secretos del coronel, sobre el nacimiento del mítico Carlos Gardel; Las esclavas del Rincón, inspirándose en un sonado episodio ocurrido en el Montevideo de la Cisplatina; La casa de los patios, una apasionante saga familiar en clave de realismo mágico; El vuelo de las cenizas, que ahonda en las vivencias de hombres y mujeres durante el nazismo; y Locura, una exploración del amor, el odio, la culpa, la venganza y la desesperación. Publicó también un ensayo sobre sexualidad y erotismo: El pozo de las cerezas.
Su último trabajo es la novela El consentimiento, que cuenta la investigación de una mujer que, al estudiar la historia de su familia venida de España, hace conciencia de todas las ataduras consentidas que nos van limitando, y a veces aprisionando, a lo largo de la vida.
Recibió el premio Bartolomé Hidalgo Revelación de la Cámara Uruguaya del Libro en 2002 y fue finalista en el género ficción por El vuelo de las cenizas en 2005.
Sus temas respiran un aire clásico: las grandes pasiones no tienen época.




