Gatto, en un enjundioso y original ensayo, profundiza en lo peligroso que es para las sociedades la implantación de una utopía universal del bien común y la felicidad humana. En el estado democrático, sostiene, las políticas básicas deben ser neutras, es decir, no pueden justificarse en concepciones o filosofías de vida generales y comprehensivas, basadas en el bien, la naturaleza humana, la historia o la felicidad social. Este concepto de neutralidad es una ampliación o extensión al campo secular de la laicidad. Tanto que puede considerárselo como una laicidad que trasciende al fenómeno religioso. Aquí esta idea se expone mediante dos abordajes. El primero, «Socialismo y democracia», plantea en qué medida el socialismo en su versión más común, o sea concebido como «socialización o colectivización de los medios de producción» y basado en su alegada capacidad para el desarrollo de la excelencia social e individual (el hombre realizado o en vías de estarlo) resulta incompatible con la democracia liberal y, de manera especial, con su mencionada neutralidad.

Aun cuando no sea este su propósito. La segunda sección profundiza esta idea, en tanto se propone demostrar por qué la supresión de la neutralidad para adoptar como filosofía del Estado una concepción fuerte y centralizada del bien es condición necesaria (aunque no suficiente) para la emergencia del totalitarismo como antónimo u opuesto de la democracia. Tal como sucedió en el siglo pasado. Como consecuencia, estas reflexiones tienen un objeto acotado y común: determinar el alcance y función de la imparcialidad del Estado en la democracia contemporánea.

Hebert Gatto Fernández (Montevideo, 16 de julio 1939), oriental, casado con Ivette Trochon, dos hijos. Doctor en Derecho y Ciencias Sociales, ensayista, exprofesor de Ciencias Políticas de la Universidad de la República. Autor de múltiples artículos de temas políticos y culturales en prensa y revistas uruguayas (Cuadernos de Marcha, Zeta, Relaciones, Posdata, Búsqueda, Voces del Frente, Voces). Actualmente es columnista del diario El País y se dedica a la investigación en Filosofía Política. Es coautor de los libros: Parlamentarismo en el Uruguay (Montevideo, Fundación de Cultura Universitaria, 1993), Reforma política (Montevideo, Fundación de Cultura Universitaria, 1993), Coparticipación y coalición (Montevideo, Arca, 2000) y Reflexiones sobre el nuevo antisemitismo (Comité Central Israelita, 2003). En 2004 publicó el libro El cielo por asalto (Montevideo, Taurus, 2004), finalista del Premio Bartolomé Hidalgo. Fue y es analista de temas políticos y en ese carácter suele participar en diversos programas de radio y televisión (FM emisora Concierto, radio Oriental, radio El Espectador.) Fue miembro del Consejo Editorial de Cuadernos de Marcha y actualmente integra el Círculo Filosófico del Uruguay. En el año 2009 recibió el Premio a la Libre Expresión del Pensamiento por parte de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay y en el 2010 el Premio Ariel y Washington Beltrán al periodismo escrito.