Más que histórico: un partido que hará historia

Más que histórico: un partido que hará historia

Se lo podrá mencionar con asombro. Se tratará de ser ingenioso y mordaz en las redes sociales. Y hasta se podrá sentir pena por las lágrimas de los derrotados sin honor. Pero alcanzará con decir “Alemania 7, Brasil 1, semifinal de la Copa del Mundo, en Brasil”, para abarcarlo todo. Fue uno de los partidos más increíbles e importantes en los últimos 100 años de la historia del fútbol. Y será uno de los más comentados en los próximos 100.
Brasil había sido duramente impactado por el primer gol, logrado por Müller. Pero el segundo, de Klose, fue el golpe definitivo. Todo el trauma que ya sentía un equipo que debía sostener el sueño de 200 millones con su escaso caudal futbolístico estalló en ese momento. Brasil quedó paralizado, dormido de pie, como el boxeador grogui que sigue recibiendo piñazos de todos lados sin saber de dónde vienen. Y así cayó tres, cuatro, cinco, seis, siete veces. El boxeo se ha adecentado un poco y suspende esos combates tan desiguales, pero esto es fútbol y la verdeamarilla tuvo que soportar la humillación hasta el minuto noventa.
Y como los pugilistas que reciben un día una paliza feroz, la selección de Brasil sufrirá sus secuelas por mucho tiempo. ¿Cuánto le llevará olvidar el papelón, recuperar la confianza, salir del pantano estratégico al que lo condujeron técnicos militarizados como Scolari, encontrar los Neymar que ayer faltaron? La semifinal del Mineirão entró en la historia, pero además puede escribir la historia del fútbol mundial en los próximos años.