La joven escritora que contaba historias incluso antes de saber escribir bien

El síndrome de las ciudades hermosas” fue el libro ganador del Premio Gutemberg –organizado por Unión Europea y la Editorial Fin de Siglo–, para uruguayos o residentes en Uruguay, menores de 30 años. Carolina Cynovich, su autora, visitó “La mañana” de El Espectador para contar más detalles sobre su obra, el proceso de realización, y su pasión por la lectura y la escritura.

Cynovich se define como una “bibliófila”. Es decir, como una “aficionada a coleccionar libros”. Incluso, asegura que siempre parece que se está por mudar, debido a la gran cantidad de libros, en cajas, que hay en su casa.

Es una escritora innata. Lee y escribe “desde siempre”. “Como me contaban historias antes de saber leer, cuando aprendí las letras empecé a escribir”, explica. Guarda textos que hizo a los cinco años, y agrega que tiene historias que realizó, incluso antes de saber leer -ya que le dictaba los enunciados a su abuela, quien escribía por ella-.

Durante dos meses –tiempo que le llevó terminar el libro–, se levantó temprano a escribir y a seguir la estructura que había definido. Sin embargo, se fue dando cuenta de que, en ocasiones, los personajes o la historia, iban hacia otro lado. De modo que, de noche, revisaba qué había cambiado y agregaba dichas modificaciones a la estructura original. Asimismo, afirma que el final no lo tenía previsto desde el principio, pero que se “descubrió solo”, dado que “entendía que debía ir hacia esa dirección”.

“Todos los días era levantarme con una motivación”, expresa. Por lo tanto, no era difícil compatibilizarlo con sus obligaciones estudiantiles –está cursando el último semestre de la Licenciatura en Comunicación Audiovisual–.

Por otra parte,  según la autora, el título “El síndrome de las ciudades hermosas” “hace alusión a lo que genera cuando estás enfrente a una ciudad que, por alguna razón, es hermosa y tiene una personalidad propia”. La historia se desarrolla en una ciudad inventada, en donde los personajes se la van “apropiando”, al tiempo que se van “perdiendo” y “encontrando su propia ciudad”.

Por último, respecto al futuro, dice que le “encantaría seguir contanado historias” y que “si se puede seguir publicando, mejor”. También que está estructurando una historia infantil. “Tengo ideas y ganas de seguir en la literatura para adultos, pero la infantil me parece fascinante”.


FUENTE: http://www.espectador.com/cultura/326516/la-joven-escritora-que-contaba-historias-incluso-antes-de-saber-escribir-bien