Un salto inesperado a lo fantástico

El periodista Martín Otheguy se embarca en la literatura infantil con su novela “El mundo sin lunes

El mundo sin lunes - de Martín OtheguyMartín Otheguy se está tirando al agua. Bajo su brazo lleva El mundo sin lunes, una novela infantil editada por Fin de Siglo que representa su primer libro como escritor. Tiene como protagonista a Joaquín, un niño que al despertar y observar su habitación se da cuenta que todas sus cosas han cambiado levemente y que éste no será un comienzo de semana como cualquier otro.

La incursión de Otheguy  en la literatura infantil suena accidental. Hasta hace poco, el periodista de Montevideo Portal trabajaba como guionista y actor en los programas humorísticos Reporte Descomunal Corner y Gol es Gol y en el periodístico Ciudad Más de Teve Ciudad,  pero el fin de la emisión del primero y la cancelación del segundo dejaron al comunicador con mayor tiempo libre de lo que esperaba. Allí fue cuando entraron a escena sus dos sobrinas.

Lo que empezó como una idea se materializó en su primer emprendimiento literario, cuya elección de género (la novela infantil) sorprendió al entorno de Otheguy, que se caracteriza por su trabajo en el humor y específicamente en el humor político. Pero para el autor, sus metas eran muy claras desde el arranque: “En la literatura infantil hay un preconcepto vinculado con el oportunismo. Mi motivación fue pura y exclusivamente mis sobrinas (…) La idea central era escribir algo para ellas y surgió pensando en ellas como el público objetivo”, explicó en conversación con El Observador. 

Aunque Otheguy no se considere un escritor, es capaz de citar a varios de ellos mientras conversa de manera informal,  como es el caso de Kurt Vonnegut (uno de sus autores predilectos) y sus consejos para  escribir. “No hay que escribir un libro pensando en mucha gente” y “Todos tus personajes tienen que querer algo aunque sea un vaso de agua”, son reglas que Otheguy parafrasea y aplica en su novela, que mezcla el humor y la fantasía en un relato delirante  de 100 páginas.  “A la hora de escribirlo me fue mucho más útil porque sólo pensé en las cosas que podrían gustarle a mis sobrinas y no a todo el mundo”, explicó.

El protagonista de El mundo sin lunes, Joaquín, es presentado por el autor como un sobrino “hipotético”, así como una amalgama entre varios de sus conocidos y diferentes anécdotas y características de su infancia.

A la hora de dar con el tono adecuado para el libro, Otheguy cita aEl sótano de Mario Levrero como una gran influencia. Según el  comunicador, el cuento infantil del uruguayo lo ayudó a darse cuenta que podría escribir un cuento dirigido a niños sin sentirse incómodo en el proceso. En la conversación también aparecen otras referencias como Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll y Coraline de Neil Gaiman, ambos historias donde un personaje se encuentran ante un mundo fantástico.

El autor habla de un subgénero en la literatura infantil donde los niños exploran sus casas: “Es el descubrimiento de un hogar como el concepto de exploración del mundo de ese niño. Bradbury y Lovecraft lo han hecho. Me gustaba jugar con eso. No me preocupaba hacer algo nuevo pero sí me interesaba hacerlo como género porque es lo que me interesaba del libro”, comentó.

Es que el misterio, la ficción y el humor son parte de la vida y crecimiento Otheguy. Incluso en la solapa de su libro, donde presenta su color y número favorito, su opinión sobre el cucurucho y su obsesión con subirse a lugares altos, el autor disfruta de lo curioso y lo particular.

La novela fue presentada en la Feria del Libro y ya se encuentra en librerías. Mientras tanto, Otheguy trabaja en una novela de ficción y humor sobre la historia de Montevideo, vista a través de peculiares cartas de sus ciudadanos que conforman una “historia de la queja montevideana”.

¿Y las sobrinas? El autor afirma que el libro les gustó, pero también cree que nunca podrá saberlo en verdad. Por el momento, Otheguy se siente satisfecho de haberse propuesto escribir para dos personas entrañables y haber cumplido con esa pulsión.

Fuente: http://www.elobservador.com.uy/noticia/289910/un-salto-inesperado-a-lo-fantastico/