Lo dice el libro “Asesinos y Cia”, del periodista Raúl Ronzoni, que cuenta relata pormenores inéditos del rescate del Cónsul brasileño Aloysio Días Gomide.

El presidente norteamericano Richard Nixon pretendió que el gobierno de Jorge Pacheco Areco matara a Raúl Sendic si los Tupamaros –como finalmente ocurrió- cumplían la amenaza de matar a Dan Mitrione, según revela el periodista Raúl Ronzoni en el libro “Asesinos y Cia”, que relata pormenores inéditos del rescate del Cónsul brasileño Aloysio Días Gomide,  secuestrado conjuntamente con el funcionario estadounidense.
Los hechos sucedieron luego que el 7 de agosto el líder tupamaro Raúl Sendic hubiera sido detenido en una casa de Almería y Yacó y que el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) hubiera puesto en marcha el Plan Satán, que incluía el secuestro de varios diplomáticos para pedir a cambio la liberación de más de un centenar de presos de la organización guerrillera.

El planteo del gobierno norteamericano le llegó a Pacheco en medio de las exigencias de los Tupamaros, que ya le habían dado un ultimátum al uruguayo para que aceptaran su propuesta. De su lado, el mandatario uruguayo siempre se opuso a la propuesta no solo para no debilitar su posición política y quedar expuesto a futuros chantajes, sino por la imposibilidad jurídica de hacerlo. “No existía una fórmula legal que le permitiera al Poder Ejecutivo liberar a quienes estaban procesados por orden del Poder Judicial. Cualquier decisión del Poder Ejecutivo en contrario hubiera significado vulnerar la independencia de otro poder del Estado, el Judicial,  y quebrar el proceso legal”, denota Ronzoni en el libro.

El periodista afirma que el ex director de Búsqueda y entonces Director de Prensa de la Presidencia, Danilo Arbilla, le contó haber sido testigo de la reacción de Pacheco ante un primer planteo de Nixon que pedía al gobierno uruguayo “intervenir” para liberar a Mitrione.

Según le manifestó Arbilla, Pacheco Areco le respondió al embajador Aldair que Mitrione “había venido a Uruguay con un contrato, según el cual tenía que cumplir determinadas tareas y que tenía un sueldo y riesgos”. Luego le explicó que “el sueldo se le había pagado rigurosamente y que hasta ese momento había disfrutado de los beneficios de ese empleo pero que ahora estaba enfrentando los riesgos”, relata Ronzoni el testimonio que recogió de su colega Arbilla.

Fue poco días después cuando llegó al gobierno de Pacheco la respuesta del gobierno de Nixon sugiriendo sin ambigüedad la idea que mataran a Sendic como respuesta al eventual asesinato de Mitrione.

Según el libro, la sugerencia de que el gobierno uruguayo matara al líder tupamaro le fue trasmitida de nuevo a Pacheco Areco por el embajador norteamericano Charles Adair, quien a su vez había recibido el planteo directamente del Secretario de Estado de Nixon, William Rogers. “Asumimos que el GOU (el gobierno uruguayo) ha considerado amenazar con asesinar a (Raúl) Sendic y otros prisioneros claves del MLN si Mitrione es asesinado. Si no ha sido considerado usted debería plantearlo al GOU inmediatamente”, señala el mensaje que el libro asegura llegó a Pacheco.

Luego Ronzoni afirma que un familiar directo suyo –amigo del Presidente, “con el que mantenía habituales contactos”- le contó haber sido testigo de la reacción “furiosa” de Pacheco: “¡Ese tipo está mamado o más loco que una cabra!. ¡Que se vaya a la puta madre que lo parió! ¡Qué se cree que es Uruguay!, ¿Vietnam?”, le aseguró ese familiar que gritó el ex mandatario colorado en relación al planteo de Nixon.

Luego concluye al respecto: “Como si se tratara de una tragicomedia de equívocos, en el mismo momento en el que estaban asesinando a Mitrione el embajador Adair le  informaba a Rogers que el Canciller uruguayo Jorge Peirano Facio (1920-2003) le había comunicado que Uruguay no admitía la propuesta de Nixon”.

FUENTE: EL OBSERVADOR