El ADN de la queja uruguaya

El periodista y humorista Martín Otheguy lanza hoy su libro sobre la protesta local

Fuente: http://www.elobservador.com.uy/noticia/305021/el-adn-de-la-queja-uruguaya/

A mediados de 2014 el periodista y humorista Martín Otheguy salió de TV Ciudad junto con el elenco de Reporte descomunal,luego del incidente en que Leo Lagos se tomó los genitales en cámara. La decisión de bajar el programa fue del director del canal municipal, Martín Papich.

“Tengo mucho que agradecerle a Papich, porque su decisión me dio mucho tiempo que usé para escribir dos libros”, cuenta Otheguy a El Observador.

Uno de esos libros se tituló El mundo sin lunes y es una novela para niños que publicó en octubre de 2014. El otro es Historia de la quejaun  volumen donde el autor recorre en clave de humor y parodia los orígenes de la sempiterna costumbre uruguaya y montevideana de protestar por todo. Ambos fueron editados por Fin de Siglo.

Historia de la queja se lanza hoy en Fundanción Fucac, con el autor flanqueado por los presentadores, Leo Lagos y Marcos Morón.

Queja eterna

Cuenta Otheguy que la primera impresión que recibió en 1502 el navegante florentino Américo Vespucio del lugar donde un par de siglos después se asentaría la ciudad de Montevideo fue de queja. El viento era escaso, desinfló las velas de su barco y quedó detenido “en la corriente parda” con la visión del “irritante cerro bajito”.

A partir de allí el periodista y humorista (que fue guionista deCórner y gol es gol, es cronista de Montevideo Comm  y redactor en las Revistas Lento y  Túnel), traza un recorrido cronológico de más de 500 años de historia vernácula con el leit motiv de la queja como elemento determinante de la idiosincrasia local. El recorrido culmina luego de la final de Maracaná en 1950. 

La idea le surgió de leer sistemáticamente las cartas de los lectores del diario El País (a quienes está dedicado el libro), textos cultores no solo de la desazón y la acusación propios de la queja, sino además de determinado estilo retórico. 

  “Es una mezcla de preguntas retóricas, signos de exclamación e indignación ciudadana que me atrajo mucho. Ahí había una tendencia que venía desde lejos y vi que había libro”, explica el autor. 

El libro se compone de decenas de cartas ficticias de ciudadanos que a lo largo del tiempo se quejan de varios aspectos de la realidad urbana que poseen guiños al presente.

Si bien la enorme mayoría de la información que se maneja en el libro es ficticia y humorística, esta tiene base en la realidad. “Leí laBreve historia de Montevideo, de Giménez Rodríguez, leí a Milton Schinca, la Historia de la sensibilidad de Barrán, los textos de Alfredo Castellanos, así como en la página web Periodicas.edu.uy”, dice el autor.

Con esa base técnica y con un humor en general elegante (que tiene algún que otro desliz, por ejemplo cuando  se refiere en clave a algunos líderes políticos, como a “Alberto De mi chele”), apela a la complicidad con un lector que debe  manejar ciertos códigos y que tiene que estar más o menos informado sobre actualidad e historia política uruguaya.

“Schopenhauer decía que el principio del humor es poner una cosa donde no va. Intenté buscar ese efecto a través del absurdo”, dice Otheguy,  quien agrega que está cansado del cliché.

El autor, nacido en 1978, es montevideano y vive en Montevideo, por lo tanto conoce desde dentro el limo quejoso con quienes comparte vencindad. Además de ciudadano, su propio trabajo como periodista lo pone en medio de las quejas públicas y privadas de la gente. Otheguy tiene claro que su libro, aparte del humor y la comicidad propia del género, que se inserta en una tradición uruguaya que tiene como representantes a Wimpi o a Dámocles (aquel seudónimo que usaba Mario Benedetti en Marcha), debería provocar, por lo menos, una queja.

“Si no lo hiciera, no se cerraría el círculo y el libro no cumplió su objetivo”, dice Otheguy, quien reconoce que sus chistes no le dan gracia.