Artículo sobre Memorias de Ciudadanía – Juan Martín Posadas

MEMORIAS DE CIUDADANIA
Juan Martín Posadas

 

         Memorias de ciudadanía. Avatares de una polis golpeada. La experiencia uruguaya - de Amparo Menéndez-CarriónEn el correr del año pasado fueron apareciendo, uno tras otro, los tres tomos de “Los Avatares de una Polis Golpeada”, extenso y novedoso estudio del Uruguay contemporáneo y sus raíces, elaborado por Amparo Menendez Carrión. Esta profesora es nacida en Uruguay, nacionalizada en Ecuador y trabaja en Tokio. La imponente obra –casi dos mil páginas- lleva como subtítulo: “Memorias de Ciudadanía, la experiencia uruguaya” y proviene del sello editorial Fin de Siglo.

         Mi propósito al escribir estas líneas  no es hacer una reseña del libro ni un análisis pormenorizado del pensamiento de la autora (como ciertamente la obra y la autora merecen) sino tomar un par de puntos que me llamaron la atención y someterlos aquí a la atención del sacrificado lector.

         El enfoque general del libro me parece francamente novedoso. Contiene una base teórica muy original (para los uruguayos) y un trabajo de campo de varios meses. Es posible que la originalidad de la obra responda a la extranjería de la autora, que lleva casi cuarenta años fuera del país. Se nota claramente una libertad de compromisos así como una independencia de lealtades políticas domésticas, lo cual no es fácil de encontrar en buena parte de sus colegas uruguayos. Pero, como contraste, al reposar gran parte de su investigación sobre testimonios selectos, se trasluce que dichos testimonios (ofrecidos a la autora al desembarcar o procurados por ella según su criterio particular, no lo sé) le dan al material trabajado por un lado una gran homogeneidad y, por el otro, cierta estrechez.

         Memorias de ciudadanía. Avatares de una polis golpeada. La experiencia uruguaya - de Amparo Menéndez-CarriónMe llamó la atención –y es uno de los puntos que quiero analizar en beneficio del lector de estas líneas- la descripción que la autora hace-recoge de la situación de la polis en el Uruguay de hoy (una polis golpeada como reza el título). Es una descripción de nostalgia, de evocación melancólica de un país mejor que quedó atrás y de lamento por su decadencia y su pérdida. La autora, en un ángulo de enfoque que comparto, hace énfasis y da adecuada importancia a las narrativas. Habla de haber encontrado en los testimonios que recogió “narrativas deterministas del estancamiento”. Recibe el relato de un presente disminuido respecto al pasado. Ese pasado no es el pasado inmediato sino más lejano, el de “tres o cuatro décadas atrás”. Y agrega: “la apelación al pasado comparece como estrategia narrativa para situar el mayor obstáculo para confrontar el presente desde una perspectiva orientada al futuro. Y ese obstáculo mayor no es otro que… la cultura de los uruguayos” (cursiva en el original).

         El Uruguay que la autora encontró (años del gobierno de Mujica) y analiza extensamente es un Uruguay desencantado de su presente y prendido a la nostalgia de un referente extraviado mucho tiempo atrás; además, sin muchas ilusiones de ser recuperado (siempre la idea de recuperar y no de crear). “Ese malestar remite a la inconveniente presencia de un pasado que impugna al presente (El Uruguay no es lo que solía ser) y frustra el futuro, i. e. debilidad o ausencia de caminos hacia un “cambio significativo” más allá de ciclos económicos favorables” (Cap. VI, Narrando el Presente).[1]

         Memorias de ciudadanía. Avatares de una polis golpeada. La experiencia uruguaya - de Amparo Menéndez-CarriónLo que me llama la atención es que los testimonios sobre los cuales la autora se apoya (están identificados recién al final de la obra) son casi todos frenteamplistas, algunos incluso integrantes de los equipos gubernamentales. Esos uruguayos desencantados con el presente (presente que ha sido un tiempo de predominio neto del Frente Amplio, con mayorías absolutas y condiciones económicas favorables hasta hace poco, es decir con el campo abierto para cualquier realización). Y, sin embargo, retienen como ideal y como paraíso perdido aquel Uruguay de antaño, que fue construido por otros, los partidos históricos, y donde la izquierda tenía poca influencia y poco lugar. Resulta asombroso y la autora no oculta su perplejidad.

         El asombro no termina allí: en este caso será mi asombro. En esta extensa investigación casi no aparecen los tupamaros y la guerrilla. Todos los lectores recuerdan que en los años sesenta se creó un movimiento guerrillero con la finalidad de derribar por las armas al gobierno legítimo del Uruguay de aquel tiempo. Con el correr del tiempo ha ido quedando cada vez más claro el disparate tupa, su error de percepción histórica, su equivocado análisis de los males del Uruguay (la revolución imposible, según A. Lessa) y su atroz final. Pero –y aquí viene lo que quiero comentar- en los tres tomos de la autora no se encuentran sino fugaces menciones de un movimiento guerrillero que era noticia en todo el mundo, que puso en jaque a la policía y al gobierno de ese tiempo, que generó en el país una épica tupamara que ocupó el imaginario colectivo del Uruguay durante unos pocos pero muy intensos años.

         Me inclino a imputar esta falencia al aporte de los testimonios en que se basa la autora. Me consta que buena parte de la izquierda uruguaya, no obstante haber mirado con simpatía el camino de las armas, ahora (quizás visto su nulo beneficio y el dolor que sembró) han borrado este episodio histórico de su memoria. El relato, que han acomodado a las necesidades de un Frente Amplio ganador de elecciones y de gobierno democrático, es el siguiente: aquel Uruguay del pasado dorado se fue cayendo a pedazos por culpa de los partidos históricos y la decadencia generó un golpe militar; los tupas vinieron después para enfrentarse a la terrible dictadura militar y pelear contra ella. El propio Mujica ha desmentido la fábula al confesar el su biografía Pepecoloquios que lo único que lamenta de su pasado es no haber podido luchar contra la dictadura militar por hallarse preso.[2]

El libro de Menendez Carrión, como se ha dicho más arriba, no se agota en los puntos que he comentado. Su horizonte de interés está en la descripción y el original análisis del Uruguay “un pequeño país anclado a la narrativa de un Estado de bienestar”, en palabras de la propia autora. Los dos conceptos recorren todo el libro: país anclado, por un lado, y por el otro la importancia de las narrativas, el relato como construcción social.

         También resulta sumamente interesante la percepción de la autora referente a un Uruguay contemporáneo  en el cual el pasado pesa tanto pero en el que se verifica, a la vez, un encogimiento de la memoria, el cual deja espacio para otro relato. De este proceso nace lo que la autora llama “bruma discursiva” que le resulta típica del Uruguay contemporáneo. Es “un paisaje narrativo concreto en el cual una lógica hegemónica de larga data había sido desplazada mas no reducida a la insignificancia ni  tampoco reemplazada por una contra-lógica capaz de asir el terreno y (re) estabilizarlo a su favor”. (cursivas en el original).

         Esta importante obra –tres gruesos tomos- tendrá, por su densidad,  una asimilación lenta al flujo de la reflección nacional. Es probable que también contribuya a ello el hecho que la autora, aunque uruguaya de cuna,  provenga del exterior y piense sin ataduras de pertenencia a las corrientes o capillas o centros de estudio con domicilio mental muy uruguayo, como son las actualmente más visibles a través de los medios de comunicación y de la proximidad con el personal político del Frente Amplio. Pero su contenido y su ángulo de visión tienen suficiente mérito y sustancia como para que, poco a poco se vayan haciendo oír (a pesar del previsible fastidio que, preveo, ha de generar en algunos).

         “Los avatares de una polis golpeada” es un libro importante que nos ayuda a conocernos más y comprendernos mejor. Nuestro país ha sido efectivamente golpeado y existen varias confusiones respecto a la naturaleza de los golpes, sus causantes, sus intérpretes y sus consecuencias actuales. Tenemos mucho análisis pendiente.


[1] La autora recoge estos testimonios (entrecomillados en la cita) en momentos en que el Uruguay goza de una bonanza económica fenomenal (de ahí la mención a ciclos económicos favorables). O sea, eso es lo que dice de sí el Uruguay de los años de bonanza económica y gobierno frenteamplista.

2  Ver J.M. Posadas “La Historia Domesticada” para un análisis más completo de los convenientes retoques a las fotos del pasado reciente que se han hecho o mandado hacer  desde el  Frente Amplio y/o el gobierno.


Aparecido originalmente en el semanario Voces del jueves 7 de abril

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