Palito de acero

La leyenda cuenta que Eliseo Álvarez se fracturó una pierna jugando contra la Unión Soviética un partido decisivo en el Mundial de Chile 1962. Uruguay necesitaba ganar y el futbolista pidió para volver a la cancha. Le aplicaron un vendaje bienfuerte y allá regresó Eliseo, casi sin poder moverse, pero ocupando su puesto en el equipo, en un tiempo en que no estaban permitidos los cambios de jugadores. Álvaro Pereira se convirtió, acaso sin conocer la historia de Eliseo Álvarez, en su heredero 2014. El inglés Sterling se le iba, el uruguayo se tiró a sus pies y la rodilla del atacante golpeó con dureza la cara y la sien del defensor. Cuando la jugada terminó, todos miraron a Palito y lo encontraron tirado, tal vez desmayado. Incluso le practicaron masaje cardíaco. Se levantó mareado, pero cuando el doctor Alberto Pan indicó el cambio, el enojo hizo reaccionar a Pereira: de ninguna manera saldría del campo. Y como Eliseo hace 52 años, allá marchó Palito, a seguir peleando.