Peor que la peor patada

Peor que la peor patada

Como la hinchada agraviada por un fallo del juez que luego reclama ante cualquier incidencia, desde Uruguay se pide que la FIFA sancione todos los codazos y patadas que se ven en el Mundial. Y la FIFA no se da por enterada, obviamente. El último grito fue el planchazo del francés Matuidi que quebró al nigeriano Onazi. El juez mostró la tarjeta amarilla y no hubo más proceso disciplinario.
Sin embargo, hubo una presunta violación al fair play, la deportividad y todos sus sinónimos que apenas se menciona por Brasil, aunque está provocando impacto en África. Y que es mucho peor que la peor patada.
Hace unos meses, un turbio sujeto de nacionalidad singapurense llamado Wilson Raj Perumal, que está preso en Hungría, predijo que Camerún perdería su partido contra Croacia por 4 a 0 y que en ese encuentro sería expulsado el camerunés Song. Seguro que por lo común este Perumal no es fuente confiable. Pero acertó plenamente en esa penca mundialista.
El singapurense conoce el tema, porque su profesión era arreglar partidos para las mafias de las apuestas. Ahora, la Federación de Camerún sospecha que por lo menos siete de los integrantes de su equipo fueron “para atrás” en el Mundial, ya que el equipo recibió goles  extraños y en abundancia. Y que esa actitud no solo favoreció a sus rivales de turno, sino que enriqueció a algunos apostadores. La Federación ya anunció una investigación. ¿La FIFA? Bien, gracias.