Siete paradojas mundiales

Siete paradojas mundiales

  1. Brasil 2014 igualó el récord de goles en una edición mundialista, con 171 en 64 partidos, que databa desde Francia 98. Sin embargo, fue un torneo de grandes arqueros, desde el alemán Manuel Neuer al costarricense Keylor Navas.
  2. Alemania fue el mejor equipo a lo largo del certamen y en la final asumió su protagonismo, pero Argentina tuvo las incidencias más claras frente a los arcos, en los goles que se perdieron Higuain, Messi y Palacio, con excepción del cabezazo de Howedes en el palo.
  3. Alemania fue campeón con un estilo que privilegió el control de la pelota, como el Brasil tradicional. Brasil, en tanto, procuró aproximarse al antiguo estilo europeo y allí radicó su fracaso.
  4. Brasil organizó el Mundial para exorcizar el fantasma de 1950 y solo consiguió crear el fantasma del 7 a 1.
  5. Messi fue elegido el mejor jugador del Mundial jugando un poco menos cada partido, cuanto más se acercaba a la final y más se esperaba de él.
  6. Se afirma que el todopoderoso vice de la FIFA, el argentino Julio Grondona, movió sus influencias para que el italiano Nicola Rizzoli fuera el árbitro de la final. Y los argentinos terminaron quejándose de su arbitraje.
  7. La FIFA organizó en Brasil el Mundial más exitoso en términos de recaudación y repercusión global, pero su imagen está cada vez más manchada.